jueves, 30 de noviembre de 2017

LA CRUZ DE BORGOÑA: ORIGEN E HISTORIA DE LA MÁS LONGEVA DE LAS BANDERAS DE ESPAÑA


Regimiento Asturias, Sangre Española de Augusto Ferrer-Dalmau.


Hoy, 30 de noviembre, se celebra la festividad del Apóstol San Andrés, que da nombre a una famosa cruz en forma de aspa. Una cruz que fue la más longeva de las banderas de España.

El símbolo tiene su origen a mediados o finales del siglo I de nuestra Era, cuando San Andrés murió crucificado en Patras, Grecia, siendo atado en una cruz con forma de aspa. En la Edad Media la tomaron como símbolo los Duques de Borgoña, un estado independiente que ocupaba parte del actual norte de Francia, Bélgica y el sur de los Países Bajos. Concretamente, los Duques de Borgoña usaban por bandera dos leños cruzados y representados al natural, con los nudos. En 1477 el entonces Archiduque Maximiliano de Austria (futuro Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico) se casó con la Duquesa María de Borgoña, heredando su hijo primogénito, Felipe, el título de Duque de Borgoña a la muerte de su madre en 1482. En 1506, Felipe se casó con la Reina Juana I de Castilla, convirtiéndose él en Rey consorte. Fue él quien introdujo en España el Aspa de Borgoña, emblema que lucían su escolta personal, la llamada Guardia Borgoñona. Sin embargo, Felipe fue Rey por poco tiempo: murió a los dos meses y medio de su boda con Juana.

En 1516, tras la muerte de Fernando el Católico y recluida la Reina Juana, subió al trono el hijo de ésta y del Felipe, con el nombre de Carlos I (a partir de 1520 se convertiría en Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico con el nombre de Carlos V). Durante su reinado la Cruz de Borgoña se extendió como el emblema común a las banderas de las compañías de los tercios, representándose junto a los emblemas personales de cada capitán y llevando cada tercio una bandera amarilla con el escudo imperial en representación del monarca. La primera vez que el aspa de San Andrés figuró como emblema de España fue en la Batalla de Pavía de 1525, librada en esa localidad italiana y que acabó en una estrepitosa derrota francesa, terminando el Rey Francisco I de Francia cautivo de los españoles. En este cuadro de Augusto Ferrer-Dalmau aparece representado el gallego Alonso Pita da Veiga a caballo, uno de los tres españoles que capturaron al Rey francés, acompañado por una bandera con el aspa roja con los bordes lisos, sin los nudos.



No obstante, el diseño más extendido de la Cruz de Borgoña fue en forma de aspa ecotada, con salientes en los brazos de la cruz representando los nudos de los troncos. Un diseño sin relieves, propio de la pautas heráldicas. El color rojo se debía a la sangre del martirio de San Andrés, pero además era también el color más distintivo de la heráldica española, apareciendo de forma clara en los escudos de Castilla y Aragón. Además, el rojo fue el color que distinguió a los soldados españoles durante siglos, llevándolo en brazaletes o bien en bandas en el caso de oficiales y generales. No obstante, en los siglos siguientes se usaron en distintas compañías muy variados diseños de banderas, a veces con la Cruz de Borgoña en color azul, blanco, amarillo… En esta foto vemos una muestra de esta variedad en la recreación histórica de Slag om Grolle que se celebra anualmente en Groenlo (Países Bajos).



Con el ascenso al trono en 1556, y al no tener ya el título de emperador, el Rey Felipe II dispuso que cada tercio portase una bandera de fondo amarillo y con la Cruz de Borgoña en color rojo, en representación del monarca (en el mismo fondo se había plasmado el escudo imperial durante el reinado de Carlos I):




Las banderas capitanas siguieron luciendo el aspa roja sobre diversos fondos, cada vez más complejos con el paso del tiempo. Estas banderas no se ha conservado, pero de su diseño tenemos noticia gracias a diversos cuadros, como el de la “Victoria de Fleurus” (1634) de Vicente Carducho, en el que se aprecian banderas con el Aspa de Borgoña y el fondo en distintos colores. Pero sin duda, el más famoso de todos es el de “La rendición de Breda” (1634-1635) de Velázquez, en el que se distinguen dos banderas, ambas con el aspa sin nudos. Un aspa roja sobre un ajedrezado azul y blanco en la más visible, y un aspa azul sobre fondo rojo en la que está detrás (pulsa sobre la imagen para ampliarla):




En los buques españoles solía ondear una bandera blanca con el escudo real o la Cruz de Borgoña en fondo blanco, como vemos en este cuadro de un combate naval entre españoles y holandeses pintado en 1640 por Jacob Gerritsz Loef (pulsa sobre la imagen para ampliarla):



La misma bandera que también ondeaba en las fortificaciones, por lo que fue esta bandera la primera propiamente identificada como bandera española a lo largo y ancho del mundo. Hay que señalar que en algunos cuadros de la época aparecen también banderas navales en las que la Cruz de Borgoña aparece en fondo azul.
La Cruz de Borgoña también aparecía en la que fue la primera bandera de la marina mercante española, si bien en este caso el aspa era plasmada en color blanco sobre un fondo azul. Se desconoce la fecha exacta de su introducción, pero sí se sabe que el empleo de esta bandera fue prohibido en 1762.

Durante la Guerra de Sucesión (1701-1713), tanto borbónicos como austracistas usaron el Aspa de Borgoña en sus banderas. Tras su llegada al trono, el Rey Felipe V de Borbón establece una nueva organización en el Ejército al estilo francés. Desaparecen los tercios, que son sustituidos en regimientos, a su vez divididos en batallones. La Cruz de Borgoña se mantiene como un elemento distintivo, pero la bandera coronera sería de fondo blanco con el escudo real, como vemos en esta imagen publicada por la web Los Ejércitos del Rey:


La excepción en este caso eran los regimientos de artillería, cuyas banderas batallonas llevaban la Cruz de Borgoña de color rojo pero en fondo azul en vez de blanco, una disposición que se mantuvo entre 1710 y 1861:




El mismo color lo usaron en sus banderas batallonas las Guardias Valonas, que daban protección personal al Rey. Con Fernando VI (1746-1759) las banderas coronelas recuperaron el Aspa de Borgoña, pero la volvieron a perder con las Reales Ordenanzas de 1768, ya reinando Carlos III.

La tendencia a usar banderas de fondo blanco con el escudo real, sin la Cruz de Borgoña, especialmente en navíos, provocó un problema, ya que a cierta distancia costaba distinguir a los buques españoles de los franceses, cuyo monarca -también Borbón- usaba así mismo una bandera blanca con su escudo. Existía el problema, además, de que la marina mercante española estaba sin una bandera reglamentaria desde la prohibición del uso de la bandera azul con el aspa blanca en 1762. Así pues, tras convocar un concurso al efecto, en 1785 Carlos III firmó un Real Decreto estableciendo un nuevo diseño para la bandera naval española: el rojo y gualda que aún se usa hoy. Para la marina mercante dispuso un diseño similar, con una gran franja amarilla, dos rojas y otras dos franjas amarillas en los extremos. No obstante, la Cruz de Borgoña -en fondo blanco y sobre otros colores- siguió usándose en unidades del Ejército y en fortificaciones españolas. Aunque durante la Guerra de Independencia (1808-1814) se popularizó mucho la rojigualda, muchas unidades militares españolas siguieron usando el Aspa de Borgoña, que continuó usándose también durante la Primera Guerra Carlista (1833-1840), especialmente en el bando borbónico.En 1843 la Reina Isabel II dispuso la introducción en el Ejército de la bandera roja y gualda, cambiándose todas las banderas existentes. Las banderas militares seguirían luciendo una pequeña Cruz de Borgoña tras los escudos reales hasta 1873, con la llegada de la Primera República.

Así pues, la bandera del Aspa de Borgoña había representado a España desde 1525 hasta 1843, 318 años, más que los que lleva en vigor la actual bandera roja y gualda (232 años si hacemos la cuenta desde su creación como bandera exclusivamente naval en 1785). Con el reinado de Alfonso XIII la Cruz de Borgoña reaparecería como un elemento más en las banderas de las unidades militares, situada tras el escudo real sobre las franjas de color rojo y gualda. Una de las unidades que más contribuyó a su recuperación fue la Legión Española, fundada en 1920 y que recuperó el Tercio como unidad en vez del regimiento, inspirándose en los antiguos Tercios españoles. En la misma línea, las banderas legionarias adoptaron la Cruz de Borgoña en diversos colores, de forma similar a lo que se había hecho con las banderas capitanas durante la dinastía de los Austrias:




En 1922 adoptó también el Aspa de Borgoña una entidad nacionalista vasca, la Euzko Mendigoizale Batza (Asociación de Montañeros Vascos), usando la cruz en fondo verde sobre un fondo blanco con una cenefa roja (Fuente: Untzamendi.biz):


Esta misma bandera fue usada por el Euzko Gudarostea, el Cuerpo de Ejército formado por el Gobierno vasco del PNV durante la Guerra Civil española. El 3 de mayo de 1934 también hizo suya la Cruz de Borgoña la Comunión Tradicionalista, convirtiéndose también en el emblema de su milicia, el Requeté, en 1935. Los carlistas fueron, sin duda, los que más popularizaron este símbolo durante la contienda, al portarlo con los Tercios en los que participaban sus combatientes.


Requetés carlistas navarros del Tercio de Lacar durante la Guerra Civil española. Fragmento de un cuadro de Carlos Sáenz de Tejada

Durante el franquismo se mantuvo la bandera roja y gualda como la más habitual en las unidades militares, limitándose el uso del Aspa de Borgoña a la Legión. Con el reinado de Juan Carlos I, la Cruz de Borgoña volvió a aparecer en el estandarte real y progresivamente se fue introduciendo de nuevo en las unidades militares, con diversos colores tanto para la cruz como para el fondo. Aquí vemos un ejemplo de varias banderas de unidades pertenecientes a la Brigada “Galicia” VII (BRILAT):



Hoy en día las usan en sus banderas tanto el Ejército de Tierra como la Infantería de Marina, la Guardia Real la Unidad Militar de Emergencias y la Guardia Civil. Por supuesto, no sólo se usan con la cruz en color rojo, como vemos en este escudo de la BRILAT en una bandera usada por esa Brigada en su despliegue en Afganistán:




Fuente. http://www.outono.net/elentir/2017/11/30/cruz-de-borgona-origen-e-historia-de-la-mas-longeva-de-las-banderas-de-espana/

viernes, 24 de noviembre de 2017

WOJTYLA, SOBRE LA INVASIÓN “ISLÁMICA” Y LO QUE DIJO A BUSH JR.


George Bush Jr. con Juan Pablo II


Provoca discusiones una revelación de monseñor Longhi, publicada en YouTube. El prelado contó a Vatican Insider cuáles fueron las palabras de Juan Pablo II al presidente de los Estados Unidos: «Al pie de este ídolo que llaman seguridad, ustedes quieren sacrificar cualquier dignidad humana»
San Juan Pablo II era un místico, “dialogaba” con la Virgen y tenía visiones proféticas. Una de ellas tenía que ver con el futuro de Europa y una posible «invasión islamista». Pero también se habla de una guerra que «no será entre religiones». Y de una fuerte frase que el Papa le dijo al presidente estadounidense George Bush Jr. 

Algunos detalles sobre los fenómenos sobrenaturales que acompañaban la oración del Pontífice polaco que falleció en 2005 fueron divulgados después de su muerte, otros fueron surgiendo tras el rápido proceso con el que llegó Karol Wojtyla a los altares, primero como beato y después como santo. Nuevos testimonios, con detalles inquietantes, surgen ahora gracias al testimonio de monseñor Mauro Longhi, sacerdote del clero del Opus Dei, que durante una década ofreció sus servicios en la Congregación para el Clero. El prelado italiano, que de 1985 a 1995, cuando todavía era estudiante, acompañó a Juan Pablo II en sus excursiones por las montañas en la provincia italiana de L’Aquila, contó las cosas que le confiaba durante una conferencia (sin saber que lo estaban grabando y que el video habría sido publicado en línea) en la ermita de los Santos Pedro y Pablo en Bienno, el 22 de octubre de 2017, día en el que la Iglesia celebra la memoria litúrgica del santo polaco. 

Entre todos los episodios y anécdotas que contó Longhi (de los que se deducen la fuerte fe del Papa Wojtyla y la fuerza que él atribuía a la oración) citó una de sus visiones sobre Europa: «Wojtyla –explicó el religioso– haciéndome partícipe de una de sus visiones nocturnas, me dijo: “Recuérdaselo a quienes te encontrarás en la Iglesia del tercer milenio. Veo a la Iglesia afligida por una plaga mortal. Más profunda, más dolorosa con respecto a las de este milenio”, refiriéndose a las del comunismo y del totalitarismo nazi. “Se llama islamismo. Invadirán Europa. He visto las hordas ir del Occidente al Oriente”, y me fue describiendo uno por uno los países: de Marruecos a Egipto, pasando por Libia y así hasta la parte oriental. El Santo Padre añadió: “Invadirán Europa, Europa será un sótano, viejos cimerios, penumbra, telarañas. Recuerdos de familia. Ustedes, la Iglesia del tercer milenio, tendrán que contener la invasión. Pero no con las armas, las armas no serán suficientes, con su fe vivida íntegramente”». Longhi dijo que esta anécdota sucedió cuando fue publicado el Catecismo de la Iglesia católica, es decir en 1992. Se trata, seguramente, de una imagen fuerte, que fue inmediatamente retomada por los que desde hace tiempo pronostican el peligro de una invasión islamista en Europa y esperan actitudes más “musculares” por parte de los cristianos. 

Pero también hay que recordar que es difícil enrolar al Papa Wojtyla entre las filas de los que esperan un nuevo espíritu de cruzada. Además de que en la anécdota que contó monseñor Longhi el mismo Papa habló sobre la necesidad de la oración, no se puede olvidar que san Juan Pablo II fue un gran artífice del diálogo con el Islam. Cómo no recordar el gran discurso de Wojtyla frente a un estadio lleno de jóvenes musulmanes en Casablanca, en 1985, cuando dijo: «Los cristianos y musulmanes tenemos muchas cosas en común, como creyentes y como hombres. Vivimos en el mismo mundo, surcado por muchos signos de esperanza, pero también por múltiples signos de angustia. Abraham es para nosotros un mismo modelo de fe en Dios, de sumisión a su voluntad y de confianza en su bondad. Nosotros creemos en el mismo Dios, el único Dios, el Dios vivo, el Dios que crea mundos y lleva a sus criaturas a su perfección». 

Se podría objetar: tal vez la visión sobre la invasión de Europa fue posterior a ese valiente discurso, que estaba en sintonía con la declaración conciliar “Nostra aetate”. Tal vez el gran Papa que vino del este europeo cambió su actitud después de haber proféticamente “visto” estos presagios sobre el futuro del Viejo Continente. Pero no es así. En 1986, Juan Pablo II convocó la reunión interreligiosa de Asís, en la que participaron los musulmanes. En 2001 fue el primer Pontífice que entró a una mezquita, la de los Oméyades de Damasco, durante su viaje a Siria: entro con paso incierto y con los pies descalzos al lugar de oración de los musulmanes. Y después de los atentados del 11 de septiembre no promovió de ninguna manera cruzadas ni llamados a la guerra o a la defensa identitaria. Convocó, en enero de 2002, a un nuevo encuentro de oración con los musulmanes en Asís, tratando de cancelar cualquier justificación religiosa al terrorismo y al abuso del nombre de Dios para justificar la violencia. 

Pero no es todo. Vatican Insider se puso en contacto con monseñor Mauro Longhi, quien, además de decirse disgustado por el uso que se ha hecho de sus palabras, añadió un par de episodios más para nuestros lectores. Otros detalles de conversaciones que sostuvo con Juan Pablo II y que demuestran cuán difícil era tratar de “enrolar” al Papa polaco: «Recuerdo –nos dijo Longhi– que en otra ocasión me habló de uno de sus diálogos con la Virgen, quien le dijo: “La guerra nunca será entre religiones, sino entre ateos y creyentes, entre los que están sin Dios y los creyentes”». El prelado añadió otro detalle, esclarecedor y muy interesante, porque no se refiere a episodios místicos o diálogos sobrenaturales (fenómenos que siempre hay que tomar con toda la cautela necesaria). Se trata, de hecho, de un diálogo que se verificó en los últimos años (probablemente en 2004), entre el presidente George Bush Jr. y el Papa Wojtyla. Recordemos el contexto: Bin Laden ya había perpetrado sus atentados contra Estados Unidos y el presidente ya había respondido atacando Afganistán; el tema de la seguridad de los países occidentales estaba en boca de todos. «El Papa Wojtyla me contó –reveló monseñor Longhi– que Bush le dijo: “Santidad, ¡nosotros solo queremos seguridad!”. Y el Papa respondió: “Al pie de este ídolo que llaman seguridad, ustedes quieren sacrificar cualquier dignidad humana”».

Andrea Tornielli

Pubblicato il 22/11/2017 Ciudad del Vaticano




Fuente:http://www.lastampa.it/2017/11/21/vaticaninsider/es/vaticano/wojtyla-la-invasin-islmica-y-las-palabras-pronunciadas-por-bush-jr-ycpR7EZpkc235v3FLoap3I/pagina.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=facebook

sábado, 18 de noviembre de 2017

LA PERCEPCIÓN DEL ARTE


Obra, "Ejercicio de pintura, Limonero" Teo Revilla Bravo. 2012
                            “Lo que parece no siempre es lo que es, y lo que es no siempre es lo que                          parece; la percepción crea nuestra propia realidad” Rob McBride.

El arte ha de ser el lenguaje que trasmita al espectador lo sublime, todo aquello que sensibiliza, altera para bien, y colma el espíritu haciendo que cada vez que el espectador observe una determinada obra el sentimiento percibido sea idéntico o incluso mayor, acompañándolo en el crecimiento, evolución y maduración. El arte, si realmente satisface, ha de producir un efecto efectivo que se acomode con facilidad al júbilo intelectual del espectador.

El arte, tras pasar una etapa de investigación, de informalismo, novedad y duda, como ha sido su desarrollo a lo largo del siglo XX, parece entrar ahora en una etapa de regreso a la sensibilidad, a la belleza formal, a lo elevado, al talento. Quizás porque el momento actual, pleno de desgarros vicisitudes y temores, nos lo demanda sin tanta ansia de originalidad y novedad como en otros periodos. El arte no es más que un reflejo del tiempo social, cultural y emocional, en que se desarrolla. Lo importante es que esté siempre presente, como fanal de atracción sensitiva sea del estilo que sea, alejado de la manipulación constante de intereses comerciales y políticos que deberían estar, sobre todo, por la dedicación y empeño en educar a los niños en las escuelas para que un día logren saber distinguir una obra común -por buena que sea- de otra simplemente genial.

Llegados a este punto, surge una pregunta: ¿Cómo saber realmente que una obra en concreto es realmente del agrado axiomático de uno, que no existan fuertes condicionamientos para aceptarla tal como nos la presentan? Porque puede muy bien ser que esa obra concreta esté diseñada, con calculada destreza, precisamente para agradar (ya los interesados en imponer gustos artísticos y sus manipuladores se afanarán mediante los medios de comunicación de masas que controlan espacios de audiencias de que esto sea así) y, cuando uno la intente interiorizar compruebe que no queda recogida emocionalmente, que es puro humo y nada más. Las obras que interesan y llegan, han de estar plenas de energía y eficacia, han de llegar directas al corazón como bellos acordes, texturas, tramas, colores, formas, etc., invadiéndolo sin que uno se dé cuenta. La obra de arte, sea del estilo o movimiento que sea, ha de sacudir el ánimo, y también las entrañas.

En este amplio panorama de belleza artística contemporánea, no podemos olvidarnos del trabajo interactivo creador de mundos virtuales que engrandecen el concepto del arte y que poseen un gran potencial. Obras llegadas con gran expectación e intensidad, trabajadas con todo detalle y esmero seguro que para quedarse, transformarse, y engrandecerse: aerografía, videojuegos, películas, arte digital, hologramas, arte conceptual… Aspectos artísticos donde el que escribe, ha de reconocerlo, es un neófito que no ha logrado llegar del todo, admirándolo en ocasiones, pero descaminándose y perdiéndose todavía con harta frecuencia.


Barcelona, noviembre, 2017.

©Teo Revilla Bravo


Fuente: https://entrepalabrasysilencios.blogspot.mx/2017/11/la-percepcion-del-arte.html?spref=fb

domingo, 12 de noviembre de 2017

LA REVOLUCIÓN QUE NO DE OCTUBRE, SINO DE NOVIEMBRE DE 1917




Inexactitudes e incongruencias


La primera inexactitud de esta revolución es que de acuerdo con el calendario juliano -10 de enero del año 45 antes de Cristo, instaurado por Julio César-, y observado en la Rusia zarista; la revolución de octubre, no ocurrió en el calendario del mundo occidental regido por el calendario gregoriano de septiembre de 1582, es decir, ocurrió 13 días después. Por ello la revolución de octubre para el mundo occidental, es más bien la revolución de noviembre.

Pero este anacronismo no ocurría únicamente en la medición del tiempo, sino que la sociedad rusa era más una sociedad de características medievales, es decir campesina, ligada a un señor feudal conocido como boyardo que la gobernaba y protegía, que una sociedad burguesa o industrial.

Desde la teoría marxista de Marx y Engels, “la revolución del proletariado” estaba destinada para una sociedad burguesa, fuertemente industrializada, en donde la enorme clase obrera, la haría posible. Era una revolución predicha para la Inglaterra o Alemania de fines del siglo XIX, no para un país semifeudal como la Rusia zarista, que no había sufrido la “revolución burguesa”, requisito sine qua non para la revolución del proletariado.

No obstante la incongruencia teórica del marxismo, lo que la revolución rusa si validaría es la praxis política revolucionaria de Vladímir Ilich Uliánov conocido como “Lenin” y de Lev Davídovich Bronstein, conocido en español como “León Trotsky”. Con ellos nació la técnica del “putsch” o “golpe de estado o levantamiento organizado por un grupo armado con el fin de hacerse con el poder.”, gracias a la cual la Europa después de la “Gran Guerra” se llenaría de dictadores, unos marxistas, otros nacionalistas.

San Petersburgo, Petrogrado, y Leningrado


Mucho nos dice de los cambios políticos en Rusia y el porqué fue la cuna de la revolución la ciudad de San Petersburgo (en ruso, Sankt Peterburg). Ciudad situada en el noroeste de la Rusia europea, Localizada en el delta del río Neva, en el extremo oriental del golfo de Finlandia, la mayor parte de la ciudad se construyó sobre las riberas del río y en las islas formadas en el mismo. Es la segunda ciudad más grande de Rusia, y uno de sus más importantes puertos marítimos, además de ser un importante nudo ferroviario.

San Petersburgo fue en su día una fortaleza sueca que controlaba las proximidades del río Neva. En 1703 Pedro I se apoderó de esta zona y edificó las fortalezas de San Pedro y San Pablo, y Kronstadt. Ordenó también la construcción de una nueva ciudad, que llamó San Petersburgo en honor de su santo patrón. Quiso que la ciudad se occidentalizara, hasta el punto de considerarla "una ventana a Europa". En 1713 la familia real estableció aquí su residencia, por lo que la capital de Rusia dejó de ser Moscú para pasar a ser San Petersburgo. El desarrollo de instalaciones portuarias en el siglo XIX derivó en el desarrollo industrial de la ciudad, desarrollo que no existía en la ciudad de Moscú.

En 1914 el emperador Nicolás II cambió la denominación alemana de San Petersburgo por la denominación rusa Petrogrado, después de que se declarara la guerra a Alemania.

A la muerte de Lenin en 1924, se le nombra como Leningrado en su honor, hasta que derruida la URSS, retoma su antiguo nombre de San Petersburgo en 1991.



La revolución pacífica y el innecesario golpe de estado, ambos en 1917 


En 1913 el imperio ruso era uno de los países con un mayor índice de crecimiento económico, sin embargo este auge económico estaba ligado a una parálisis política. A Rusia le tocó en suerte un zar vacilante que hasta el último momento se negó a establecer una monarquía parlamentaria. Nicolás II era el monarca perfecto para aceptar una reducción de su papel como autócrata: sin embargo, el apego al juramento hecho durante su coronación y la influencia de su esposa, le impidieron dar ese paso que hubiera salvado a Rusia de la vorágine revolucionaria.

Por otro lado otro factor preponderante en la caída del imperio ruso fue su participación en la Gran Guerra de 1914-1918, ya que la inmensa mayoría del pueblo ruso no quería esta guerra, que le impuso grandes privaciones, al destinar los alimentos y bienes a las tropas y lo demostró al no apoyar a los gobiernos provisionales, tras la dimisión de Nicolás II, ya que estos insistían en continuar la guerra contra Alemania.

Papel preponderante tuvo la masonería encabezada por el príncipe Guergoi Lvov, fundador de las primeras logias masónicas de Petrogrado y Moscú y que encabezaría el primero y el segundo gobierno provisional, tras la revolución de febrero. Le apoyaba otro masón Pavel Miliukov, ministro de Exteriores, y personaje clave en aquellos primeros meses de Gobierno provisional, quien escribiría en sus memorias que el golpe (de febrero) fue un complot masónico.

Por otro lado también los seguidores de Alexander Kerensky que encabezaría el tercer gobierno provisional, reclaman su lugar como fundadores de las logias masónicas en Rusia; ya que a principios del siglo XX, unos 15 masones de la órbita del socialista Alexander Kerenski (1881–1970) que habían emigrado a Francia se unieron a logias en París, principalmente la logia Kosmos y la logia Monte Sinaí. 

A su regreso a Rusia, en 1908 fundaron las logias La Estrella Polar en San Petersburgo y la logia Regeneración en Moscú.

Asimismo Alemania ayudó a los bolcheviques y a Lenin a regresar a Rusia blindando un tren desde Suiza y otorgando una enorme ayuda económica en ese tiempo de 50 millones de marcos.


Las dos revoluciones del año 1917 (cronología según el calendario juliano) [1]



La primera revolución, incruenta ocurrió en enero-febrero de 1917, con ella se consiguió que abdicara el zar Nicolás II. Como consecuencia, Estonia, Finlandia, Polonia se independizan, y grandes reformas sociales se elaboran para ser sometidas a la futura Asamblea Constituyente, los socialistas organizan un Consejo (Soviet) de diputados, trabajadores y soldados para criticar al gobierno provisional.

Todo inició el 9 de enero, con una huelga obrera en Petrogrado en la que participaron más de 50 mil obreros. También se realizaron manifestaciones en recuerdo del “domingo rojo” de 1905.

El 22 de febrero, se declaró la huelga en las fábricas Putilov, donde trabajaban 150 mil obreros.

El 23 de febrero, se celebra el Día Internacional de la mujer, con una inmensa marcha contra el hambre,

El 24 de febrero, crece el movimiento de protesta en Petrogrado.

El 25 de febrero, se declaró la huelga general en Petrogrado, con enfrentamiento entre manifestantes y el ejército.

El 26 de febrero, se dan brotes insurreccionales, represión violenta y primeros actos de confraternización de cosacos y soldados con manifestantes. El zar Nicolás disuelve la Duma o Parlamento, que ignorando tal decisión elige un Comité Provisional para restablecer el orden.

El 1° de marzo, el Comité de la Duma publica su primera orden en la que exhorta a los soldados a elegir sus soviets (comités) en todas las unidades militares; decisión que desestabiliza por completo al ya tambaleante ejército ruso, duramente golpeado por las tropas alemanas.

El 2 de marzo, el zar Nicolás II que se encuentra en la ciudad de Peskov, junto con su Estado Mayor, abdica a favor de su hermano, el gran Duque Mijail Romanov. La Duma por su parte forma un gobierno provisional, encabezado por el príncipe Gueorgui, progresista y fundador de las primeras logias masónicas de Petrogrado y Moscú.

El 3 de marzo, el gran Duque Mijail Romanov renuncia al trono. En tanto en Zúrich, un desesperado Lenin que observa como la revolución y la historia se le escurre entre las manos, al fin logra abordar el “tren blindado” que el káiser Guillermo II ha puesto a su disposición y de una treintena de “camaradas” para conducirlo a la frontera rusa con Finlandia.

El 6 de marzo, el gobierno provisional dicta sus primeras decisiones: amnistía general para presos políticos; convocatoria para elegir una Asamblea Constituyente, -y la que sellará su caída, rechazo de todo tratado de paz separado con Alemania-. Rusia mantiene su alianza militar con Francia e Inglaterra contra el káiser.

El 12 de marzo, Lenin en camino a Rusia, escribe Cartas de lejos, una serie de cinco largos artículos en los que define claramente la revolución proletaria y cómo llevarla a cabo. Su posición es tan radical que asusta sus propios compañeros bolcheviques, que sólo publicarán la primera carta en el diario Pravda.

El 3 de abril, al fin llega el desesperado Lenin a Petrogrado. Tres semanas después arribará Trotsky que viene de Londres

El 4 de abril, Lenin expone a los bolcheviques sus Tesis de abril, en las que define “las tareas del proletariado” en la revolución rusa en curso y justifica su oposición sistemática a la guerra y al gobierno provisional.

El 20 y 21 de abril, se llevan a cabo las jornadas de abril. Manifestaciones en Petrogrado por iniciativa de los bolcheviques contra la decisión del gobierno provisional de seguir combatiendo contra Alemania. Violento enfrentamientos callejeros entre los que apoyan seguir la guerra y los que están en contra.




El 5 de mayo, tiene lugar la formación del segundo gobierno provisional encabezado nuevamente por el príncipe Guergoi Lvov.

Entre el 3 y el 24 de junio, tiene lugar el Congreso Panruso de los Soviets celebrado en Petrogrado. La mayoría de los delegados apoyan al gobierno provisional, al que los bolcheviques, por el contrario combaten con más determinación que nunca. Mientras Lenin asegura que su partido está listo para tomar el poder, muy pocos lo toman en cuenta.

El 18 de junio, las fuerzas armadas rusas lanzan una nueva ofensiva contra el ejército alemán, la cual fracasa pronto y cuyo altísimo costo humano juega un papel capital en el apoyo creciente de los soldados a los revolucionarios.

Entre el 2 y el 4 de julio, se llevan a cabo las jornadas de julio, con nuevas manifestaciones de obreros y campesinos en Petrogrado, aún más violentas que las de febrero y es que los bolcheviques aprovechan el descontento causado por la reciente derrota frente a los alemanes, pensando que es su oportunidad de tomar el poder. Los marinos del puerto de Kronstadt se unen al movimiento que rebasa hasta a los bolcheviques más radicales. El gobierno reprime el movimiento con gran brutalidad, mientras que la justicia lanza una orden de detención contra Lenin por “traición a la patria”, por lo que éste pasa a la clandestinidad, escondiéndose en el norte de Petrogrado y luego en Finlandia.

El 24 de julio se forma el tercer gobierno provisional encabezado por Alejandro Kerensky.

Del 27 al 31 de agosto se da un golpe militar frustrado del general Lavr Kornilov.

El 1° de septiembre se proclama la República.

El 9 de septiembre, los bolcheviques logran al fin controlar la dirección del Soviet de Petrogrado.

El 7 de octubre, tiene lugar la Sesión inaugural de la Duma, que es boicoteada por los bolcheviques.

El 10 de octubre, Lenin recién llegado de Finlandia se reúne clandestinamente con la dirección bolchevique, en la que se toma la decisión de lanzar cuanto antes la insurrección revolucionaria.

El 12 de octubre, tiene lugar la creación del Comité Militar Revolucionario de Petrogrado, encabezado por León Trotsky, Vladimir Antonov-Obseyenko y Pavel Dybenko, cuya misión es preparar la insurrección.

El 24 de octubre, principia el “golpe de Estado” de los bolcheviques y esa noche, las unidades militares que apoyan a los bolcheviques toman el control de Petrogrado sin enfrentar mayor resistencia.

El 25 de octubre (7 de noviembre en el resto del mundo), sólo el Palacio de Invierno, exresidencia del zar, escapa a la autoridad de los bolcheviques. Es el último reducto del gobierno provisional, cuya destitución es anunciada oficialmente por Lenin. Y esa noche Trotzki toma la sede del gobierno, arresta a los ministros, deja huir a Kerenski, que terminará su vida como profesor de universidad en Estados Unidos: “los habitantes dormían tranquilamente y no sabían que en este preciso instante, un poder sucedía a otro poder”. No hay encarnizada resistencia de un puñado de guardias. Ese día forman un Consejo de los Comisarios del Pueblo: Lenin preside, Trotzki y Stalin están a su lado. El 25 de noviembre, la nación elige la Asamblea Constituyente, que se reunirá por primera vez el 18 de enero de 1918, en Petrogrado. 

<<El socialista ruso Boris Krichevsky, desde Petrograd, mandó 17 cartas al periódico francés L’Humanité, del 2 de octubre 1917 al 23 de febrero de 1918. Revolucionario, opuesto a los bolcheviques, lamenta, a los pocos días del golpe de octubre, que “una Revolución que se anunciaba tan luminosa, que era tan hermosa en su aurora, se encuentra hoy bajo la bota de un puñado de audaces conspiradores… No fue una insurrección obrera, ni fue una insurrección. El pueblo obrero de Petrograd dormía como el resto de la población, en esa noche que dio el poder a la pandilla. Fue un complot en todo el sentido de la palabra, organizado a cielo abierto, bajo las narices de un gobierno lamentablemente impotente. Fue un complot militar, ejecutado por los pretorianos bolcheviques de la guarnición desocupada y podrida de Petrograd, con la ayuda de unos marinos de la flota del Báltico”.>> [2]


Jorge Pérez Uribe


Bibliografía:

  • Jean Meyer, Rusia y sus imperios, 1884-1991, CIDE/FCE, México, 1997, 525 págs.
  • Octubre Rojo, Revista Historia y Vida, No. 477, España
  • El nacimiento de una utopía 1917-2017 Centenario de la Revolución Rusa, Revista Proceso, noviembre 2017
  • Méxicohttp://www.eluniversal.com.mx/articulo/jean-meyer/nacion/la-revolucion-de-octubre

Notas:
[1] El nacimiento de una utopía 1917-2017 Centenario de la Revolución Rusa, Revista Proceso, noviembre 2017, México 
[2] http://www.eluniversal.com.mx/articulo/jean-meyer/nacion/la-revolucion-de-octubre

miércoles, 1 de noviembre de 2017

LLANURA DE NÍNIVE; LA IGLESIA CALDEA DICE NO A LA CONTIENDA ENTRE BAGHDAD Y LOS KURDOS



Gianni Valente 30 de octubre de 2017

El Patriarcado de Babilonia de los Caldeos expone la propia visión sobre el «futuro de las ciudades cristianas» de la zona, que se han convertido en territorio de enfrentamiento (incluso militar) entre el gobierno de Irak y la Región autónoma del Kurdistán iraquí. Un efecto indirecto de los frágiles equilibrios impuestos en toda la región desde 2003, después de la caída del régimen baazista, con la intervención de las fuerzas internacionales guiadas por los Estados Unidos.

Han pasado 7 meses desde que toda la ciudad de Mosul y toda Llanura de Nínive fueron liberadas del dominio de los yihadistas del llamado Estado Islámico (Daesh). Sin embargo, muchas ciudades de la Llanura de Nínive, en las que antes habitaban los cristianos, «siguen vacías», y ningún residente a vuelto a sus casas, abandonadas en verano de 2014 ante el avance de las milicias del «Califato». Lo denunció el Patriarcado de Babilonia de los Caldeos, que guía la más consistente comunidad cristiana arraigada en Irak. Y atribuye esta situación a «la incapacidad del gobierno central» de reconstruir las casas y las infraestructuras devastadas durante el conflicto, pero también, y sobre todo, a los nuevos vientos de guerra que soplan precisamente en la Llanura de Nínive, que se ha convertido en un territorio contendido entre el gobierno central de Baghdad y las milicias kurdas de los Peshmerga, que responden a la Región autónoma del Kurdistán iraquí. El Patraircado caldeo acaba de difundir un documento para dar a conocer la propia visión sobre «el futuro de las ciudades cristianas de la Llanura de Nínive», e insistir en que «los cristianos no son extraños en Irak, sino que representan poblaciones autóctonas del país».




El destino que parece estar llegando a la Llanura de Nínive se muestra cada vez más paradójico. Las localidades que la caracterizan representaban los bastiones históricos de las comunidades cristianas en el espacio de la antigua Mesopotamia. Y precisamente alrededor de esa Llanura se cultiva desde tiempos inmemoriales entre algunos sectores de las comunidades cristianas iraquíes el proyecto de una «región autónoma» para los cristianos, para llevar a cabo, por lo menos e parte, el sueño ancestral de un «hogar nacional» reservado a las comunidades caldeas, asirias y sirias. Entre el 6 y el 7 de agosto de 2014, decenas de miles de cristianos huyeron a toda prisa de Qaraqosh, Kramles, Talkief, Bartalla y otros centros urbanos de la zona, después de que el ejército iraquí y las tropas kurdas Peshmerga presentes en la región retrocedieran ante el avance de los yihadistas. En los últimos años no ha habido iniciativa o declaración «en defensa de los cristianos iraquíes» por parte de poderes y «lobbies» que no se haya referido a la necesidad de garantizar y defender la vuelta de los bautizados caldeos, sirios y asirios a las ciudades y aldeas de la Llanura de Nínive. Sin embargo, precisamente esa región se ha convertido, junto con Kirkuk, en el epicentro de un nuevo enfrentamiento entre el gobierno de Baghdad y los planes separatistas de la Región autónoma del Kurdistán iraquí, cuya cúpula ha llevado a la proclamación de la propia independencia mediante el resultado del plebiscito pro-independencia que fue convocado para el pasado 25 de septiembre.

Los nuevos conflictos representan una consecuencia indirecta y retrasada de los frágiles equilibrios impuestos en toda la región desde 2013, después de la caída del régimen baazista, con la decisiva intervención de las fuerzas internacionales guiadas por los Estados Unidos. Dese entonces, las fuerzas que prevalecen en el Kurdistán iraquí reivindican, en desacuerdo con el gobierno central, el control de 5 «zonas disputadas», incluidas las de los gobernatorados de Nínive y Kirkuk.

El Patraircado caldeo, delineando su «visión» sobre el futuro de las ciudades cristianas de la Llanura, reconoce que «la jurisdicción sobre la Llanura de Nínive, unificada, estable y protegida hasta 2003, hoy es disputada por el gobierno iraquí y las fuerzas kurdas». Recuerda también que después del referéndum por la independencia de la Región autónoma del Kurdistán iraquí, precisamente en esa zona se han registrado enfrentamientos militares entre el ejército iraquí (junto con los grupos de movilización militar popular, Al-Hashd) y los Peshmerga. En las pequeñas ciudades de Telkaif y Baqofa «fueron heridos niños inocentes, y las casas de las familias cristianas fueron utilizadas como puestos de defensa. Como consecuencia, muchos de los residentes de estas ciudades han huido nuevamente, creando un nuevo estado de ansia y miedo». Todo esto, nota el Patriarcado, provocará una nueva migración de cristianos al extranjero.

Para tratar de frenar la desaparición absoluta de la presencia cristiana en la región, el Patriarca caldeo Louis Raphael Sako y sus colaboradores no se limitan a las declaraciones de principios, e indican algunas medidas concretas: invitan a desmantelar la disputa jurisdiccional que se está llevando a cabo en la Llanura de Nínive, volviendo a la situación que había antes de 2003, cuando el gobierno central recobró el control de toda la región; recomiendan integrar y enmarcar en el ejército nacional y en las fuerzas de seguridad federales a todas las milicias y grupos armados locales (a menudo organizados según un criterio étnico-religioso); llaman a las organizaciones y a los partidos políticos cristianos a coordinarse y actuar con sintonía. Para concluir, el Patriarcado caldeo renueva su llamado al gobierno iraquí y al de la Región autónoma de Kurdistán a «sentarse a la mesa de la negociación para reconsiderar la situación y resolver todos los problemas pendientes», reconociendo que «los pueblos que sufren de Irak y del Kurdistán iraquí rechazan que prosiga la guerra».



jueves, 26 de octubre de 2017

LA CUESTIÓN KURDA (OTRA VEZ SIN PAÍS)




Nefasta ha sido la intervención de Europa y Estados Unidos en el Medio Oriente, durante el siglo XX y XXI. Intervención cómplice de Turquía en su genocidio del pueblo armenio y en el despojo al pueblo kurdo de la mayoría de su territorio en lo que ahora es Turquía, Iraq e Irán; así como de que no pueda el pueblo kurdo, constituir un país con un territorio propio y extraer el petróleo y gas de su subsuelo.

El Kurdistán


<<Conocemos como Kurdistán a la región montañosa que une Anatolia con Oriente Próximo, históricamente habitada por el pueblo kurdo. Es esencial remarcar la difícil orografía que forma la superficie kurda, pues, si bien les ha permitida vivir bajo una relativa autonomía, también marca el carácter fuertemente tribal de la sociedad kurda y su dificultad para formar una organización administrativa central. Por otra parte, hemos de subrayar que en el subsuelo del Kurdistán se encuentran una de las mayores reservas de petróleo de Oriente Próximo.>>[1]

En esta nación, más no país, habitan entre 30 o 45 millones de habitantes (según quien realice las estadísticas).

La historia del Kurdistán, se remonta a más de seis mil años. Los kurdos, el mayor cuarto grupo étnico del Medio Oriente– pertenecen a la rama iraní de la etnia indo-europea con la que comparten muchas costumbres, como el Nouruz (fiesta primaveral), y se han caracterizado por tener estupendos guerreros: los célebres peshmergas (quienes buscan la muerte), gracias a los cuales se pudo contener el avance del Ejército Islámico en la región de Mosul (Irak) y en la frontera de Siria con Turquía.

Entre sus legendarios guerreros se encuentra el sultán Saladino, quien, pese a ser kurdo, encabezó a los árabes frente a la Tercera Cruzada.

Es importante añadir que en su aplastante mayoría, los kurdos no-árabes son sunnitas.

Kurdistán, el país inexistente


<<Al inicio de la Primera Guerra Mundial, la mayor parte del Kurdistán se encontraba bajo el dominio del Imperio otomano, el cual participó en la contienda junto a la coalición de los Imperios Centrales. La derrota de éstos en 1918 dará lugar al armisticio de Mudros entre el Imperio otomano y los Aliados, donde se decretaba la partición del Imperio otomano entre las potencias ganadoras. En él se establecía que el Imperio otomano, aún bajo el mandato del sultán Mehmed VI, quedaría reducido a tres cuartas partes de su territorio, mientras que su ejército sería desmovilizado.

Ante esta situación, emergió una corriente de resistencia turca contra la ocupación de los ejércitos aliados. Como líder de este movimiento, surgió la figura del militar Mustafá Kemal, el cual, considerando que el poder imperial de Estambul no podía asegurar la independencia y unidad de los turcos, creó un gobierno provisional con sede en Ankara. El gobierno de Mustafá Kemal no reconocería cualquier tratado firmado por el gobierno del sultán.

El espíritu del armisticio de Mudros sería recogido, en agosto de 1920, en el Tratado de Sèvres. Bajo este tratado, que recogía la doctrina del presidente de los EEUU Woodrow Wilson sobre el derecho de autodeterminación de los pueblos, el Imperio otomano quedaba limitado a Estambul y parte de Anatolia; se establecía la creación de un Estado para los armenios; Grecia recibía la Tracia Oriental; Irak, Palestina y Transjordania pasaban a administración británica; y Siria y Líbano a administración francesa. Por lo que respecta a los kurdos, Sèvres preveía la creación de un Estado kurdo. El Kurdistán diseñado, por otra parte, no englobaba la totalidad de la superficie kurda, limitándose a una reducida franja al sur de Armenia y obviando los demás territorios de mayoría kurda. Además, la constitución del nuevo Estado kurdo debía contar con el apoyo expreso de sus habitantes y, en última instancia, de Turquía. Más allá de las dificultades, el Tratado de Sèvres suponía el reconocimiento internacional de la cuestión kurda. Para desgracia de los intereses del pueblo kurdo, sin embargo, las circunstancias pronto cambiarían.


La interesada alianza entre Mustafá Kemal [2] y la recién establecida URSS supondría el impulso necesario para que el gobierno de Ankara se impusiera al poder imperial otomano y, por consiguiente, expulsara a las potencias aliadas de Anatolia. El nuevo escenario turco forzó a los países occidentales a reunirse de nuevo para definir el estatus político de Turquía. El resultado será el Tratado de Lausana, firmado en junio de 1923, y que significará el reconocimiento internacional de la nueva Turquía de Mustafá Kemal, que recupera así el control de Anatolia, incluyendo regiones armenias y kurdas. Los kurdos, que no pudieron enviar ningún representante a Lausana, verían como finalmente su territorio quedaba dividido en cuatros Estados: Turquía, Irak, Irak y Siria.

¿Por qué las potencias aliadas, en apenas tres años, modificaron sus políticas respecto a la situación política de Turquía? ¿Por qué, de Sèvres a Lausana, negaron la opción del Kurdistán de formar un Estado? Para contestar a ello, tenemos que tener presente el nulo interés de ingleses y franceses de iniciar un nuevo conflicto con los turcos después del horror de la Primera Guerra Mundial. Además, habían conseguido, respectivamente, sus objetivos territoriales en Oriente Próximo, incluyendo tierras kurdas. En relación al olvido de la causa kurda, sumado a la hipocresía y al interés geoestratégico y económico de los países occidentales respecto al Kurdistán, hemos de añadir la división interna entre los diferentes clanes kurdos, así como su diversidad religiosa, lo cual dificultó la creación de un proyecto común para la totalidad del pueblo kurdo.

A partir de la negación de Sèvres y de la declaración de Lausana, la visión conjunta kurda se dividirá en los cuatro Estados que forman actualmente el Kurdistán, cada cual con las disparidades propias de la desigual evolución política y social de Turquía, Irán, Irak, y Siria.>>[3]


El Estado Islámico, borró fronteras y exacerbó nacionalismos


La fusión de grupos yihadistas financiados por Arabia Saudí y Catar, armados y entrenados por Estados Unidos en suelo turco, finalmente fructificó en un grupo poderoso y con la mística de reestablecer el Califato islámico en Siria, Irak y Turquía. El surgimiento del Estado Islámico (EI), ISIS o DAESH a fines de junio de 2014 se expandió por una agobiada Siria, tras varios años de lucha con grupos rebeldes, y un desmotivado Irak, pero al norte de ambos países topó con los peshmergas kurdos que armados también por Estados Unidos, presentaron una feroz resistencia.

Se borraron las fronteras entre Siria, Iraq y Turquía para dar paso al Califato del Estado Islámico, que día a día se expandía. Finalmente con la intervención de Rusia apoyando a Siria y la salida del presidente Obama, el Estado Islámico, empezó a perder sus conquistas y los kurdos se expandieron por lo que fueron sus territorios ancestrales.

Desde la invasión de Estados Unidos a Irak y la caída de Saddam Husein en 2003, los kurdos controlaron Kirkuk y áreas de Nínive (norte), Diyala y Salah al-Din (al norte de Bagdad). Kirkuk es una sociedad multiétnica, donde conviven árabes, kurdos, turcomanos y asirios. Desde que el petróleo comenzó a brotar en Irak, esa ciudad de más de 600 mil habitantes es un centro de disputa entre los poderes iraquíes.

Ante un débil gobierno en Irak, títere de Estados Unidos, y con un territorio kurdistaní ocupado por los peshmergas, pareciera que fuera el momento de rehacer el mapa de la asignación territorial del Cercano Oriente, incluyendo un país de los kurdos, que envalentonados efectuaron un referéndum el 25 de septiembre pasado.


El referéndum kurdo


<<A la riqueza en la zona de Kirkuk -en la que existen vastas reservas de crudo, además de refinerías y están ubicados los oleoductos hacia Ceyhan (Turquía) y Baniyas (Siria), en el Mediterráneo-, se le sumó la crisis desatada por el referéndum autonómico (no vinculante) impulsado por el gobierno de Bashur el pasado 25 de septiembre. La consulta fue organizada por el Partido Democrático de Kurdistán (PDK), que gobierna de manera férrea desde hace varios años. Barzani, el principal dirigente del PDK y hombre ajeno a dejar el poder (hace dos años tendría que haber dejado la presidencia de la región semi-autónoma), presentó con bombos y platillos el referéndum como solución a la cuestión kurda. Sin el objetivo claro de alcanzar la libertad del pueblo kurdo, Barzani impulsó la consulta para aplacar la crisis interna en el Kurdistán iraquí que, pese a ser la región con las mayores reservas petroleras del país, sufre la desocupación entre el pueblo y una corrupción extendida en la clase empresarias y política del PDK.

El referéndum tuvo varias consecuencias. La principal es que el pueblo kurdo de Irak salió masivamente a votar, superando el 90 por ciento el respaldo a la independencia. El PDK propuso crear un Estado kurdo independiente, aunque muchos sectores de la sociedad no compartan esta idea y propongan una “autonomía democrática” para las cuatro partes de Kurdistán. La aprobación en el referéndum fue, sobre todo, una demostración de fuerza del pueblo kurdo que reafirmó su anhelo por alcanzar plenas libertades y construir una sociedad nueva. Otra consecuencia es que las alianzas del PDK atraviesan un estado de profunda fragilidad. Salvo el Estado de Israel, Turquía, Estados Unidos y el propio gobierno de Bagdad rechazaron el referéndum>>.[4]

Si bien The Daily Star señaló que Masud Barzani había amenazado con violencia en caso de que las tropas de Irak o las milicias chiítas intentan moverse a los territorios en disputa que ahora se encontraban bajo el control de los pershmergas, específicamente en la pletórica ciudad petrolera de Kirkuk; finalmente lo que ocurrió fue el retiro de las fuerzas kurdas casi sin presentar resistencia ante las tropas de Irak.

Todo vuelve a la normalidad


El parte noticioso de anteayer informaba: << (ADI).- Las fuerzas peshmerga y el Ejército iraquí intercambiaron fuego de mortero cerca de la frontera con Siria en medio de un aumento de la tensión tras la campaña militar lanzada por Bagdad para recuperar el control de las regiones disputadas que estaban en manos de los kurdos […]

El pasado 16 de octubre, el primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, anunció una operación para “imponer la seguridad” en las provincias que se encuentran fuera de las fronteras administrativas del Kurdistán iraquí, pero que las autoridades regionales reclaman como suyas.

Dichas operaciones comenzaron como respuesta a la celebración en la región autónoma, el pasado 25 de septiembre, de un referéndum de independencia, rechazado por Irak y las autoridades judiciales, que causó el aumento de la tensión entre las dos partes.>>[5]


Jorge Pérez Uribe

Notas:
[1] Kurdistán: el país inexistente, David García Gutiérrez para la revistadehistoria.es, octubre 2017 
[2] Pasaría a la historia como Kemal Ataturk (nota del blogger) 
[3] Ibídem 
[4] http://www.resumenmediooriente.org/2017/10/19/kirkuk-el-nuevo-ojo-del-huracan-en-medio-oriente/
[5] http://amigosdeirak.net/2017/10/24/intercambio-fuego-mortero-las-fuerzas-kurdas-e-iraquies-la-frontera-siria/

jueves, 12 de octubre de 2017

LA SILENCIOSA CONQUISTA ISLÁMICA DE ESPAÑA



El jeque catarí Tamin ben Hamad al Zani se ofreció a comprar la plaza de toros Monumental de Barcelona, con sus aproximadamente 20.000 localidades, para convertirla en la mayor mezquita de Europa. (Imagen: Sergi Larripa/Wikimedia Commons)


La ceremonia de 2003 fue anunciada con grandilocuentes titulares: "Tras una espera de más de 500 años, los musulmanes españoles han logrado construir una mezquita propia a la sombra de la Alhambra, la que antes fuera el símbolo del poder islámico en Europa". Un equipo de Al Yazira fue enviado a cubrir el evento: un muecín subió al minarete de la Gran Mezquita de Granada para llamar a los fieles a la oración por primera vez en cinco siglos.

Desde Osama Bin Laden al autoproclamado califa Abu Bakr Al Bagdadí, todos los líderes de la yihad global —incluida la célula terrorista que mató a 17 personas en Barcelona— han mencionado a España entre las tierras a ser conquistadas por el islam. Sin embargo, no sólo está la yihad. También está "la conquista silenciosa", acuñada así por la revista francesa Valeurs Actuelles. La conquista silenciosa es un sinuoso intento de volver a islamizar España a través de los centros culturales, las megamezquitas, el proselitismo, las conversiones y las inversiones financieras. Este intento pacífico de provocar la sumisión lleva produciéndose algún tiempo y ha sido ayudado por el flujo de dinero de países como Qatar y Arabia Saudí. Según un excomandante de las fuerzas británicas en Irak, el general Jonathan Shaw, estos dos países en particular han puesto en marcha una "bomba de relojería" mediante la financiación de la propagación global del islam radical.

The New York Times explicó por primera vez en 1981 que "expulsados hace cinco años por los cruzados cristianos, los árabes han vuelto a España, utilizando sus petrodólares para comprar tierras que les fueron capturadas a sus antepasados a punta de espada". En aquel momento España ni siquiera reconocía al Estado de Israel, y la monarquía española visitaba con frecuencia al príncipe saudí Fahd cuando éste se relajaba en el sur de España. Después, fue el turno de Kuwait: "A lo largo de la década de 1980, cuando España florecía, llegó Kuwait para comprar empresas e invertir".

Desde entonces, los monarcas árabes han elegido España para hacer enormes inversiones. Algunos edificios emblemáticos de Madrid y Barcelona, por no hablar de la Costa del Sol, son ahora propiedad de grupos de inversión árabes, desde el estadio Santiago Bernabéu en Madridal Hotel W en Barcelona. En Marbella, a tan sólo unos pocos metros de la mezquita Rey Fahd, está el Hotel Alanda, que ofrece comida halal y servicios que satisfacen las demandas de los clientes musulmanes. En 2011, la International Petroleum Investment Company, controlada por el Emirato de Abu Dabi, compró Cepsa, la segunda compañía española más grande en el sector petrolero.

El pasado enero, el rey de España, Felipe VI, visitó Arabia Saudí y anunció que España impulsaría las relaciones económicas, comerciales y de inversiones con el reino islámico. Antes de eso, en 2012, Saudi Aramco adjudicó proyectos a empresas españolas por valor de 700 millones de dólares. España y Qatar están ahora hablando sobre la posible creación de un fondo de inversión conjunto de mil millones de dólares que ayudaría al país del Golfo a invertir en América Latina. Los medios de los Emiratos Árabes han dicho que España era "un foco candente para las inversiones del mundo árabe". Tras Qatar, llegó el turno de Omán de invertir en el mercado español: Omán accedió a invertir solamente hasta 120 millones de dólares en una mina de uranio de España, que Omán utilizaría para construir centrales de energía nuclear.

Demográficamente, los musulmanes están experimentando un impresionante aumento de población en España. En 1990, había 100.000 musulmanes en el país. Para 2010, esa cifra había ascendido hasta el millón y medio. En 2017, la cifra ronda los dos millones. Es un crecimiento del 1.900% en 27 años.

Hoy hay 1.400 mezquitas en España. Según el Observatorio del Pluralismo Religioso en España (una iniciativa del Ministerio de Justicia), "esta cifra representa el 21% de todos los lugares de culto para todas las religiones presentes en España".

Quien de manera más prolífica financia mezquitas en España es Arabia Saudí. En 1985, sólo con su propio dinero, el reino saudí abrió el Centro Cultural Islámico de Madrid, la mezquita más grande de Europa, seguida del Centro Islámico de Málaga, que los saudíes financiaron con 22 millones de euros (hoy la región de Madrid tiene 112 mezquitas y centros culturales islámicos). Como explicó Soeren Kern, del Gatestone Institute, los saudíes han construido mezquitas en todas partes, desde Marbella a Fuengirola.

Estados canallas islámicos, como Irán, también han logrado infiltrar los partidos políticos españoles. Según una investigación, Teherán dio dinero a Podemos, el partido izquierdista que surgió como nuevo contendiente en la arena política española.

El diario madrileño ABC publicó que 800 mezquitas de España están fuera de control. El diario español La Razón acusó a los donantes del Golfo, como Qatar, de ser una fuente de islamización de España. Los saudíes también lanzaron un nuevo canal de televisión español, Córdoba TV, como hizo Irán.

Los detalles de esta proliferación religiosa se explican en el libro La España de Alá, de Ignacio Cembrero. Mientras que el número de iglesias católicas de España no ha variado demasiado en muchos años, las mezquitas musulmanas han crecido a un ritmo del 20% anual. El jeque de Qatar Tamim Hamad Al Zani también se ha ofrecido a comprar la plaza de toros de La Monumental de Barcelona para convertirla en la mezquita más grande de Europa. Emiratos Árabes Unidos financió la construcción de la Gran Mezquita de Granada.

Ellos sueñan con y trabajan para recuperar el "califato perdido" de España. Algunos islamistas lo hacen con bombas y atropellos. Otros, de forma más subrepticia, con dinero y dawa, propaganda islámica. La segunda manera podría ser aún más eficaz que la primera.


por Giulio Meotti 11 de Octubre de 2017



Traducción del texto original: The Quiet Islamic Conquest of Spain por el Medio
Fuente: https://es.gatestoneinstitute.org/11147/espana-conquista-islamica

jueves, 5 de octubre de 2017

CATALUÑA, UNA CRISIS DE ESPAÑA




Josep Miró i Ardèvol

A corto plazo la crisis más grande y aguda que tiene planteada España es la actual situación de Cataluña, donde más del 40% de la población postula la independencia, y el 70% desea una consulta sobre su futuro, unos, pactada con el gobierno español y otros, aunque sea unilateral. Esta es, sucintamente definida, la situación. Las cifras son el dato mayor de la cuestión, porque muestran que no se trata de minorías iluminadas, sino de un grueso importante de población. La cuestión política no es si tiene o no razón, aquella opinión, sino qué se hace para cambiarla, porque si no es así, mas allá del conflicto en torno al 1 de octubre y el intento de referéndum unilateral, la cuestión no va a desaparecer. Es más, el tiempo corre en contra, porque las jóvenes generaciones optan en mayor medida por la independencia.


Hay una cuestión molesta y quizás por ello mal abordada: ¿Por qué una parte tan importante de ciudadanos españoles quieren separarse? Se pueden dar muchas respuestas, pero hay una que debe destacarse: porque España hace años que dejó de tener un proyecto común; no lo tiene y no lo encuentra. Y no es solo el caso de Cataluña la manifestación más radical de esta carencia, sino que también lo muestra el enfrentamiento cainita entre los partidos. Para situar un caso concreto ¿Cómo puede tener un proyecto común una sociedad que es incapaz de conseguir que los partidos consensúen una ley de enseñanza buena y durable? No es obviamente lo mismo que la cuestión independentista, pero sí muestra una sociedad incapaz de dotarse de un horizonte de sentido común más allá del provecho individual El ingreso en la Unión Europea fue el último gran acicate compartido, después no ha habido otro.

Si España no es capaz de dotarse de un gran propósito común, necesariamente de naturaleza incluyente, no solo no resolverá el problema de Cataluña, sino que se multiplicaran sus conflictos internos.

La propia Cataluña reproduce a una escala menor el mismo problema, porque de la misma manera que es una evidencia la importancia numérica y cultural del independentismo, también lo es que esta iniciativa, al menos tal y como está planteada, ha generado una división interna como nunca ha registrado al menos desde la recuperación de la democracia.



España necesita un proyecto común que no sea humo, que vincule y motive. Ahora bien, la condición necesaria -no suficiente, pero sí necesaria- para que tal cosa acaezca es que consiga incorporar a la gran mayoría de catalanes, y para eso hace falta romper muchas barreras y perjuicios. Empezando por uno de central que determina que lo que sucede de malo en Cataluña concierne poco a España; la escasa participación en las manifestaciones convocadas en solidaridad con las víctimas del terrorismo yihadista de Barcelona y Cambrils, en Madrid, el centro neurálgico, no más de 300 personas es un último ejemplo.


Referéndum ¿movilización, revuelta? Demasiadas cosas en una





28 septiembre, 2017

Más allá de los límites de lo razonable y, por tanto, rozando el ridículo y superando la pérdida de credibilidad presidencial, Puigdemont ha mantenido la posición de que el referéndum se hará cuando ya ni siquiera es legal de acuerdo con la ley aprobada por el Parlamento. No cumple ninguna de las condiciones, empezando por la más importante como es la de la Sindicatura Electoral, por la dimisión forzada de sus miembros. La razón de la cerrazón es política: el día 1 se quiere una gran movilización que otorgue carta de naturaleza internacional al conflicto, pero mucha gente no iría si pensase que la cosa va directamente de enfrentamiento con la policía, que a fin de cuentas es lo que puede suceder. Ir a votar facilita una imagen más tranquila. Pero es que además la movilización reúne intenciones políticas muy diferentes. Una es la que se ciñe al tema: la independencia. Pero, cada vez deriva con más fuerza hacia otras dos orientaciones de para qué ha de servir el día 1-O. La de un gran voto de censura al PP que abriera la puerta a un gobierno encabezado por Pedro Sánchez es una de ellas. De hecho, el PSOE es el eslabón que hace inviable o no este empuje, y que puede ser sensible a la imagen que se dé en Cataluña, que tiene automáticamente un correlato, que es la elevación de la temperatura española, que en lugar de debilitar fortalecería el PP. El PSOE es sin duda la fuerza política más presionada por todos lados. Pero, más allá, la CUP, Podemos y otros grupos menores -y ERC no hace ascos- ven en el conflicto catalán una forma de forzar el cambio de régimen, un potente instrumento, y en este sentido la reunión de Zaragoza, de estos grupos más el PNV y PdeCat- que, por cierto, es más un producto de la circunstancia que de un sujeto político- sería el equivalente al Pacto de San Sebastián previo a la República. La historia ciertamente no se repite, pero enseña, y lo que nos dice hoy es que sobre el 1-O, y, por tanto, sobre los catalanes, se cruzan demasiadas líneas de ruptura sin que nadie llegue a tener el control de todas ellas.



3 de octubre: balance de daños y perspectivas de futuro





3 octubre, 2017

Lo que no habían logrado en estos años de trabajo desde el gobierno de la Generalitat, los partidos y las entidades que lo apoyan lo han conseguido en solo un día. Dos tipos de imágenes: largas colas de gente votando y una intervención desmesurada de la Policía y la Guardia Civil. Incluso para quienes lo consideran necesario o irremediable después de la actitud adoptada por la policía autonómica, no pueden negar su impacto negativo sobre la opinión: contraponer urnas y votos a cargas policiales tiene siempre y por definición un ganador claro en el ámbito mediático.

Se ha producido una quiebra histórica del Estado en Cataluña a causa de la incapacidad y errores del gobierno y el aparato administrativo, fuerzas de seguridad e información, delegados políticos. Hoy y para mucha gente en Cataluña, y no solo para los partidarios del Proces, la distancia emocional, anímica y psicológica que los separa de todo lo que signifique las instituciones españolas parece insalvable. La distancia a la inversa quizás sea igual de grande, pero tengo mis dudas de que esté tan extendida.

En términos culturales, en el sentido de los marcos de referencia, los criterios previos que informan nuestras opiniones y decisiones, de la mayoría, relativa o absoluta, en términos de conteo, pero hegemónica de catalanes, ha desconectado de España. Solo jueces y fiscales constituyen un enclave homogéneo de excepción. Esta es la realidad. Y en esa desconexión no se encuentran solo los partidarios del Procés, sino quienes, sin serlo por diversas razones, ven con desesperación como lo que se hace desde el gobierno es como echar gasolina a un incendio. Seguramente hay sucesos que a partir de un determinado punto son irrefrenables, como lo que sucedió el domingo, pero esto no es fatalidad, sino incapacidad o incuria, porque no estaba escrito que se tuviera que llegar a tal situación.

El día 1 no ha resuelto nada, y en todo caso todo está peor. Mucho peor para el gobierno de Rajoy, que ha visto como el tema catalán pasaba a ser reconocido por las instituciones y opinión publicada internacional como de primera magnitud. Pero también para el gobierno de la Generalitat, que debe manejar una situación muy favorable para sus planteamientos, con un público emocionalmente entregado y expectante, sin frustrar tales expectativas, ni tomar decisiones irreversibles, como sería la declaración unilateral de independencia sin reconocimiento internacional, que los conducirían al fiasco y a la plena intervención de la autonomía y por el tiempo que fuera necesario por parte del Gobierno español. Aunque no está claro, al menos en este momento, que esta segunda operación no reanimara el proceso. Y esta conclusión da pie a decir que estrategias, como la de Ciudadanos, son suicidas. Pero ¿cómo se les ocurre pedir la intervención de la autonomía, el ahora famoso artículo 155 de la Constitución, a efectos de convocar unas elecciones autonómicas? De hacerlo así, la campaña de los seguidores del Procés estaría hecha y convertida en marcha triunfal, porque barrerían.

El primer encontronazo con la economía real ya se ha producido, y se trata de ver su evolución futura: prima de riesgo de España, cambio dólar-euro, y el impacto en la bolsa sobre dos grandes empresas financieras catalanas, aunque de momento el impacto parece de un solo día. La huelga de hoy, día 3, está por ver qué secuelas deja en lo económico y en lo político.

La propia Cataluña registra daños importantes: non certeza, la división interna, que la emoción del momento atenúa, pero que se agudizara si nada cambia. Nadie duda ya de que la cosa va en serio. Menos hablado pero real y negativo el hecho de que la administración de la Generalitat funcione a media y mal. Mucho dinero de gasto diario para tan pocas nueces. Uno de los grandes damnificados es la policía autonómica, y no solo por las denuncias y sus resultados, sino porque su papel como policía judicial va a quedar muy disminuido, así como la colaboración con las otras fuerzas de seguridad del estado. Lo que tanto costó conseguir, una policía integral -y que la Ertzaintza nunca perdió- se ha esfumado. La congelación y control de pagos por parte del Ministerio de Hacienda es un lazo que ahoga, aunque no mate.

El fracaso de la burguesía catalana, mayoritariamente contraria al Procés, es clamoroso. Ni siquiera se puede decir que se han equivocado; simplemente no han existido, lo cual es un signo llamativo para un grupo social que ha sido activísimo en la vida política catalana.

El panorama es negro, pero no definitivo, porque cambia con el sentido de la marcha.

Desde mi punto de vista, cambiar las cosas sin esperar soluciones taumatúrgicas, requiere de inteligencia para comprender la realidad. Parece una condición obvia, pero observando lo que sucede es evidente que no los es.

Una línea de trabajo es “desinflamar” en términos de Enric Juliana, o si se quieren otros, tender puentes, crear vías para la mejor comprensión y el intercambio sereno de puntos de vista. En este sentido, la posición de la CET y la declaración de su Comisión tiene un valor inestimable. Los obispos están en buenas condiciones para trabajar estos puentes, si no se les aprieta por todos lados, claro. La sociedad civil tiene un importante papel en todo esto

La segunda es la vía política. La paliación de los daños, la recuperación de los límites. Y eso exige la iniciativa por parte del gobierno español y los partidos políticos. Negociar, acordar. Sabiendo, eso sí, que en tales acuerdos no radica la solución, sino solo el reducir la desafección.

Y la tercera vía, la más decisiva, es la de la construcción de otra cultura, otra mentalidad en Cataluña que, partiendo de sí misma, y eso implica su forja desde la catalanidad, construya otro relato, otro marco de referencia alternativo al del Procés.

Fuente: http://www.forumlibertas.com/cataluna-una-crisis-espana-2/