viernes, 26 de mayo de 2017

REINO UNIDO, CAMPO MINADO DEL YIHADISMO A PUNTO DE ESTALLAR




Medio millar de iglesias han cerrado en Londres, y se han abierto más de 400 mezquitas. La población musulmana se ha duplicado en el Reino Unido hasta los 3,1 millones, singularmente en la city, Birmingham o Manchester. Lo cual es terreno abonado para la amenaza yihadista.


Javier Torres

Salman Abedi, autor del atentado que ha costado la vida a 22 personas en Manchester el pasado lunes, era hijo de libios, pero nacido en Reino Unido, como muchos de los terroristas que en los últimos años han cometido atentados en suelo europeo. Sus padres eran refugiados que llegaron a las islas huyendo del régimen de Gadafi.

Tras este nuevo atentado Europa se lamenta de que el enemigo está en casa al tiempo que se pregunta cómo se ha llegado a este punto.

Pero la realidad es que las autoridades han fomentado que en las últimas cuatro décadas el auge de la inmigración haya modificado el paisaje y hasta los modos de vida en muchas de las grandes ciudades del continente.

Pocos países han acogido a más inmigrantes -especialmente de origen islámico- que el Reino Unido, donde actualmente viven 3,1 millones de musulmanes, lo que representa el 4,8% del total de la población.




La policía inglesa prohibió a los ciudadanos salir de los edificios que se encuentran cerca del Parlamento británico tras el atentado islamista / EFE

Londres es la ciudad en la que vive el mayor número de ellos: hasta un millón, lo que representa el 12,4% de los habitantes, según el Muslim Council of Britain. En la cima del multiculturalismo, de los 8,6 millones de habitantes de la capital, el 44% pertenece a una minoría étnica.

Además de la capital, los musulmanes tienen una presencia importante en todas las grandes ciudades: Manchester (15,8%), Birmingham (21,8%) y Bradford (24,7%).


El número de musulmanes en las islas ha crecido más del doble en los últimos 13 años: pasó de 1,5 millones en 2001 a 3,1 millones en 2014

En el Reino Unido la población de origen musulmán ha crecido más del doble en los últimos 13 años: pasó de 1,5 millones en 2001 a 3,1 en 2014. Actualmente el porcentaje de musulmanes en Inglaterra y Gales es del 5%.

Y todo ello se ha convertido en caldo de cultivo para la amenaza yihadista. Sobre todo desde que Bin Laden enseñó los dientes a Occidente y demostró, con el ataque del 11-S que EEUU y Europa eran vulnerables.

De Nueva York a Londres


La llegada del siglo XXI estuvo marcada por el ataque terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001 que costó la vida a casi 3.000 personas. Desde ese momento el terrorismo islámico ha crecido con fuerza hasta el punto de atacar otras de las ciudades más importantes del mundo: Londres.

El 7 de julio de 2005 varios yihadistas sembraron el pánico en la capital británica con varios ataques en el metro y en un autobús público. El atentado terrorista acabó con la vida de 56 personas y dejó 700 heridos.

Desde luego no puede decirse que la influencia islámica en las islas sea menor. Reino Unido tiene 1.700 mezquitas, de las cuales 427 están en Londres. Esta situación contrasta con el hecho de que entre 2001 y 2017 hasta 500 iglesias cerraron en la capital británica. Una cultura, la cristiana, desaparece y otra, la musulmana, ocupa su lugar.


Mezquita de Woolwich, Londres / EFE
El empuje cada vez más fuerte del islam en el país explica que ahora haya zonas en las que predomine la ley islámica como si se tratara de un territorio independiente del británico.

Hace años que el Reino Unido y Europa miran hacia otro lado para tapar una de sus mayores vergüenzas: las ‘no go zones’, esos territorios en los que impera la sharia (ley islámica) al margen de la legislación del propio país.

Barrios en los que no llega el Estado de Derecho y el europeo autóctono prefiere no poner un pie por cuestiones evidentes: la seguridad no está garantizada, y menos aún para las mujeres europeas, habitual objeto de los insultos, vejaciones e incluso violaciones por parte de ciudadanos musulmanes. 

Propaganda en cárceles


El auge de esta ‘justicia comunitaria’ provoca que delitos que serían castigados con dureza -ya sean violaciones o incluso homicidios- no se denuncien por miedo a carteles como “Usted está entrando en una zona controlada por la sharia: reglas islámicas obligatorias”.

El Este de Londres alberga barrios como Tower Hamlets y Newham, hoy convertidos en guetos islamistas, ambos tutelados por el Islamic Forum of Europe, grupo radical que difunde el islamismo radical.

A estas alturas a nadie le sorprende que Mohammed fuese el nombre más elegido por los padres para los niños que nacieron en Londres en el año 2014.

Según ‘The Independent’ los imanes encargados de la atención a los presos musulmanes difunden propaganda yihadista y les animan a asesinar a los que rechazan la fe de Mahoma

En estas zonas tampoco se deja ver por allí la policía con la frecuencia debida. “Hay barrios en París en los que la gente te dice: ‘esto es la guerra’. Los franceses los llaman ‘zonas de no derecho’ porque no rige la ley. A partir de las 7 de la tarde no entran ni policías, ni bomberos ni ambulancias”, aseguró Jorge Verstrynge en una entrevista a Actuall.

Una década sangrienta


En una encuesta realizada en Gran Bretaña el verano de 2015, el 51% de los musulmanes británicos estaban a favor de poder elegir someterse a la jurisdicción de la sharia, el 20% respondió que la violencia estaba justificada para hacer la sharia la ley en el país. Otro 25% apoyaba la violencia contra aquellos que ofenden al islam.

El diario inglés The Independent publicó un investigación realizada en las prisiones británicas en la que se desvela que, al menos en diez prisiones, los imanes encargados de la atención a los presos musulmanes difunden propaganda yihadista y les animan a “asesinar a los apóstatas o a los que rechazan la fe musulmana”. A principios de 2016 habían 12.000 musulmanes presos en Inglaterra y Gales.

Y aunque hay una inmensa mayoría de musulmanes pacíficos, que solo quieren trabajar y sacar a sus familias adelante, la infiltración de las corrientes más radicales a través de mezquitas, escuelas coránicas y los guetos aislados donde los ‘bobbies’ no se atreven a poner el pie se ha convertido en “cajas de reclutamiento” de jóvenes yihadistas.

No hay más que ver el rosario de atentados de la última década, que han golpeado a la sociedad británica.

Desde 2005 el Reino Unido ha sufrido numerosos ataques terroristas de signo islamista. En Glasgow un coche cargado con bombonas de gas impactó contra la terminal del aeropuerto en junio de 2007. Afortunadamente no estalló.


Policías patrullan los alrededores del Manchester Arena horas después de que un terrorista islámico matara a 22 personas al hacer explotar un artefacto durante el concierto de la cantante Ariana Grande. / EFE
No puede decirse lo mismo de lo que ocurrió en Londres en mayo de 2013, cuando dos hombres de origen nigeriano atropellaron y degollaron a un soldado.

O cuando un somalí acuchilló a dos personas en el metro de Londres en diciembre de 2015. 

Más reciente fue el atentado que costó la vida a seis personas en el atropello múltiple y apuñalamiento de un policía en Westminster el pasado mes de marzo. En total, entre 2005 y 2017 han muerto 85 personas a causa del terrorismo yihadista en el Reino Unido. 

Pero todo indica que esto es solo el principio. Porque el enemigo está en casa y porque las autoridades no saben como combatirlo.

El Estado Islámico lo ha dejado bien claro, al reivindicar el atentado de Manchester: esto no ha hecho más que empezar.

“Lo que se avecina será aún más duro para los fieles de la cruz y sus aliados, con el permiso de Dios”, amenaza el texto que considera el ataque una “venganza”, un acto más de los “los esfuerzos para aterrorizar a los incrédulos” y “una respuesta a las agresiones contra las tierras de los musulmanes”.

Por ello la primera ministra Theresa May ha elevado la amenaza terrorista al Reino Unido a un nivel crítico -el más alto-, lo que significa que los servicios de inteligencia tienen información de un atentado inminente.

Precisamente en la mañana del miércoles la policía ha realizado tres detenciones más relacionadas con los atentados de Manchester.


Fuente:http://www.actuall.com/criterio/democracia/reino-unido-el-campo-minado-del-yihadismo-que-esta-a-punto-de-estallar/

1 comentario:

Juan Santana dijo...

Esa es la triste situacion aca en Europa, excepto por algunos paises como Polonia y Hungria que han decidido no permitir la inmigracion en masa de refugiados provenientes de paises musulmanes.

Mas que la baja natalidad en los paises que tienen una poblacion musulmana considerable existen otro problemas que han causado estos actos terroristas y "no go zones", entre ellos la idea erronea de que todas las religiones son iguales, que Cristianos y musulmanes adoramos el mismo Dios y el terrible problema del llamado "hate speach", todos ellos resultado del relativismo impulsado por la izquierda en estos paises.

Por desgracia las iglesias (catolicas, protestantes y ortodoxas) no han querido aclarar algunos de estos puntos y por lo contrario tratan de convencer a los pocos cristianos restantes de que la "inmensa mayoria" de los musulmanes son pacificos, lo cual estamos viendo dia con dia que dista mucho de ser cierto. Solo unos cuantos obispos y cardenales han tomado la situacion en serio y han denunciado este terrible problema, entre ellos el Cardenal Burke, el Obispo Athanasius Schneider, el sacerdote Josiah Trentham y Zacarias Butros.

Juan Santana
Nuenen, Paises Bajos